¿Por qué me cuesta tanto decir que no?
Decir que no puede parecer algo sencillo… hasta que llega el momento de hacerlo. Quizá sabes que no te apetece, que no puedes asumir una cosa más o que necesitas descansar. Pero aun así dices que sí. A veces no es falta de límites. Es miedo a decepcionar, a generar conflicto, a parecer egoísta o…
