¿Por qué siento que nunca hago suficiente?
Puede que termines una tarea y, en lugar de sentir satisfacción, tu cabeza pase directamente a lo siguiente. Quizá consigues algo importante, pero enseguida piensas que podrías haberlo hecho mejor. O miras todo lo que todavía falta y lo conseguido pierde peso. La autoexigencia puede disfrazarse de responsabilidad, compromiso o ganas de mejorar. Y, en…
